Nataly Delgado brilla en Orlando y conquista el título mundial
La boxeadora panameña Nataly Delgado ha logrado un hito en su carrera al convertirse en la nueva campeona mundial supermosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Este emocionante triunfo se dio en el Hotel Caribe Royale de Orlando, Florida, donde Delgado se enfrentó a la campeona regular, Jasmine Artiga. El resultado fue una clara victoria para la panameña, quien ganó por decisión unánime con un marcador de 97-93 en las tres tarjetas de los jueces.
Un recorrido lleno de esfuerzo y dedicación
Nataly, quien cuenta con un récord de 21 victorias, 7 derrotas y 2 empates (5 por nocaut), ha demostrado ser una luchadora incansable. A lo largo de su carrera, ha enfrentado numerosos desafíos y, a pesar de haber considerado retirarse en el pasado, decidió seguir adelante con su pasión por el boxeo. Este triunfo no solo representa su consagración como campeona mundial, sino también un reconocimiento a su esfuerzo y dedicación en el deporte.
Apoyo incondicional de su equipo y país
El apoyo del Gobierno Panameño y de la embajada de los Estados Unidos en Panamá, liderada por el embajador Kevin Cabrera, ha sido fundamental para el desarrollo de su carrera. Además, su esposo y entrenador, Julio Archibold, aunque no pudo estar en su esquina durante la pelea, confió plenamente en el equipo que la acompañaba, formado por ex campeones mundiales como Ricardo Córdoba y Nicholas Walters, así como el empresario Raúl Cortizo.
“Este es un logro que no solo es mío, sino de todos los que han estado a mi lado”, declaró Nataly tras su victoria.
Un futuro brillante por delante
La victoria de Nataly Delgado solidifica su posición como una de las figuras más destacadas del boxeo femenino en el ámbito internacional. Con su reciente coronación, la panameña se convierte en un símbolo de inspiración para jóvenes boxeadoras y deportistas en general, mostrando que con trabajo y perseverancia, los sueños se pueden alcanzar.
Su éxito en el ring no solo es un triunfo personal, sino también un motivo de orgullo para Panamá, que sigue apoyando a sus atletas en la búsqueda de la excelencia en el deporte.









